Esa frase la definía bastante bien, aunque quizás habría que añadir: ¿ya?
Llegó bien, pero anunciándose con antelación, para que se fuesen preparando. A los seis meses de embarazo ya tenía ganas de salir. Venía para comerte el mundo y por supuesto sin avisar. Los espoleó, los arrancaste de una rutina controlada y los dejó inmersos en una vida de sorpresas en la que aprendieron que ser padres era el arte de la improvisación constante, nada era como lo conocían.
Comenzó a andar sin que lo esperasen, como casi todo lo que hacía… y hace. Al principio estaba más tiempo en el suelo que andando, pero como les dijo el pediatra, “ella va, si los pies no la acompañan…”. Venía para comerse el mundo y no tenía intención de pedir cubiertos.
Y de repente oyeron: no. Fue su primera palabra y era suficiente para tener una comunicación perfecta. La verbalización del no acompañada de un dedo índice levantado y un leve movimiento de cabeza eran indicativos de que no había marcha atrás. Muy poco a poco fue introduciendo palabras en sus diálogos, pero sin prisas, al fin y al cabo, su vida se fue orientando a lo visual, no a lo verbal. Ya entonces sabían que era una artista.
Es fiel y capaz de crear unos vínculos tan fuertes como transparentes. Unos vínculos que pueden parecer frágiles pero que durarán toda la vida a pesar de todos los distanciamientos que intente el otro. Siempre estará esperando ese momento en el que todo vuelva a ser como antes, aunque en el intermedio esté rota por dentro. A veces podría expresar ese dolor, tal vez le ayudaría a curarlo y a la vez orientaría al resto del mundo para poder echar una mano.
Todos tenemos un pasado, pero en su caso parece otro pasado, no el de ella. Es una carnívora reconvertida, defensora de animales, plantas y de todas las causas perdidas que se crucen en su camino. Tiene sensibilidad para regalar y no sólo artística sino la que hace que se le salten las lágrimas porque una planta se está secando o por la existencia de bonsáis.
Se ha convertido en una mujer emprendedora, curiosa y trabajadora que vive en su mundo de caos controlado que a veces vuelve locos a los que la rodean. Es una mujer que despierta admiración y envidia a su alrededor, aunque por encima de todo es una mujer a la que queremos y de la que están muy orgullosos, y a veces seguimos diciendo
¡Qué viene!
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